Friday, 25 August 2006
Las siete maravillas del mundo moderno, capítulo VI
La Pirámide de Chichén Itzá
El complejo arquitectónico de Chichen Itzá
Entre la selva, al norte de la península del Yucatán (México), a 120 quilómetros de la ciudad de Mérida, se levanta Chichén Itzá, la que fue la ciudad maya más importante entre los años 750 y 1200 d.C. Numerosos edificios componen este complejo arquitectónico que empezó a construirse en el año 430 y que mezcla los estilos pucc y tolteca, de finos rasgos, con uso de columnas en las entradas de los edificios, de esculturas cuidadosamente esculpidas de dos importantes patrones: Chaac, el dios del la lluvia, y Kukulcán, la serpiente emplumada, símbolos de la cultura maya.
A este patrón rinde homenaje el más emblemático de los edificios: la pirámide de Kukulcán, también nombrada “El Castillo”. Por sus 365 peldaños desciende dos veces al año la “serpiente emplumada” durante los equinoccios del 21 de marzo y del 22 de setiembre. En estos días, un efecto de luz y sombra provoca al espectador la ilusión óptica de una serpiente que desciende por los escalones de la gran pirámide para, en unos segundos, desaparecer. Es entonces cuando la gente se viste de blanco y acude al templo para captar la energía que se desprende del dios Kukulcán. En el interior de la pirámide, una escultura de un jaguar custodia la entrada a una pequeña bóveda donde están representados en bajorelieve los governantes rodeados de inscripciones. La pirámide, además, también es emblemática porque desde sus 21 metros de altura se tienen amplias vistas de la gran capital maya, templos, columnas y canchas de pelotas invaden “la ciudad de los brujos del agua”.
Y es que Chichén Itzá descansa sobre un terreno de piedra caliza a través de la cual el agua de la lluvia se cuela y se mantiene entre las rocas del subsubsuelo. Estos pozos de agua naturales se conocen con el nombre de cenotes. Los antiguos mayas los consideraban como sagrados, eran como un oasis de la comunidad. En Chichén Itzá, cerca de la pirámide, hay dos cenotes sagrados: el de los sacrificios y el Xtoloc, testigos silenciosos de los rituales que los mayas celebraban allí. En su interior se han encontrado todo tipo de objetos ornamentales empleados en diversas ceremonias religiosas.
El conjunto arquitectónico de Chichén Itzá perdió influencia alrededor del siglo XIII, cuando se trasladó a Mayapán el nuevo centro de poder de Yucatán. Un siglo antes, desde el siglo XII se había reducido la parte habitada de la ciudad, aunque hasta el siglo XVI la Pirámide de Kulkután y el Cenote Sagrado funcionaban todavía como escenarios de grandes procesiones que consultaban su oráculo.
Más información:
Exploratorio (requiere flash) (en inglés)
Diario de viaje con fotos (en inglés)
Fotos Riviera Maya (en inglés)
El complejo arquitectónico de Chichen Itzá
Entre la selva, al norte de la península del Yucatán (México), a 120 quilómetros de la ciudad de Mérida, se levanta Chichén Itzá, la que fue la ciudad maya más importante entre los años 750 y 1200 d.C. Numerosos edificios componen este complejo arquitectónico que empezó a construirse en el año 430 y que mezcla los estilos pucc y tolteca, de finos rasgos, con uso de columnas en las entradas de los edificios, de esculturas cuidadosamente esculpidas de dos importantes patrones: Chaac, el dios del la lluvia, y Kukulcán, la serpiente emplumada, símbolos de la cultura maya.
A este patrón rinde homenaje el más emblemático de los edificios: la pirámide de Kukulcán, también nombrada “El Castillo”. Por sus 365 peldaños desciende dos veces al año la “serpiente emplumada” durante los equinoccios del 21 de marzo y del 22 de setiembre. En estos días, un efecto de luz y sombra provoca al espectador la ilusión óptica de una serpiente que desciende por los escalones de la gran pirámide para, en unos segundos, desaparecer. Es entonces cuando la gente se viste de blanco y acude al templo para captar la energía que se desprende del dios Kukulcán. En el interior de la pirámide, una escultura de un jaguar custodia la entrada a una pequeña bóveda donde están representados en bajorelieve los governantes rodeados de inscripciones. La pirámide, además, también es emblemática porque desde sus 21 metros de altura se tienen amplias vistas de la gran capital maya, templos, columnas y canchas de pelotas invaden “la ciudad de los brujos del agua”.
Y es que Chichén Itzá descansa sobre un terreno de piedra caliza a través de la cual el agua de la lluvia se cuela y se mantiene entre las rocas del subsubsuelo. Estos pozos de agua naturales se conocen con el nombre de cenotes. Los antiguos mayas los consideraban como sagrados, eran como un oasis de la comunidad. En Chichén Itzá, cerca de la pirámide, hay dos cenotes sagrados: el de los sacrificios y el Xtoloc, testigos silenciosos de los rituales que los mayas celebraban allí. En su interior se han encontrado todo tipo de objetos ornamentales empleados en diversas ceremonias religiosas.
El conjunto arquitectónico de Chichén Itzá perdió influencia alrededor del siglo XIII, cuando se trasladó a Mayapán el nuevo centro de poder de Yucatán. Un siglo antes, desde el siglo XII se había reducido la parte habitada de la ciudad, aunque hasta el siglo XVI la Pirámide de Kulkután y el Cenote Sagrado funcionaban todavía como escenarios de grandes procesiones que consultaban su oráculo.
Más información:
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Fotos Riviera Maya (en inglés)
Posted by at 9:49 AM in Monográficos
