Tuesday, 4 July 2006
A qué sabe París ?
Francia y más concretamente París, se considera la cuna de la alta cocina. En la capital francesa se pueden degustar los platos más exclusivos que ofrecen auténticas delicias y se caracterizan por contener pequeñas raciones de alimentos cuidadosamente elaborados. Este tipo de gastronomía se puede encontrar en los restaurantes más selectos de París, pero actualmente también existen restaurantes de alta cocina con precios más asequibles.
París también recoje gran variedad de platos de las distintas regiones francesas. Se trata de una cocina más tradicional, que antiguamente era consumida en las zonas rurales de Francia. Así pues, resultará sencillo comer un cassoulet de Toulouse, una choucroute alsacienne o una quiche lorraine en la capital. La sopa de cebolla es uno de los platos más populares de este tipo de gastronomía y resulta fácil encontrarlo en muchos restaurantes de París.
Platos típicos
Los amantes del pescado hallarán en París una gran variedad de marisco y pescado fresco. Es muy corriente comer un plato de ostras y gambas acompañadas de un Chablis o un Riesling (vinos blancos) en una de las terrazas cubiertas de la ciudad.
Las carnes en salsa son igualmente muy típicas, como la entrecôte marchand de vino con salsa de ajo chalote y mantequilla. A lo largo de las calles de la capital, se puede observar un gran número de cervecerías, las llamadas Brasseries, donde se pueden degustar platos como el tradicional bistec con patatas o l'andouillete-frittes (salchicha hecha de panceta de cerdo).
Otros manjares típicos de París son los caracoles, que suelen servirlos rellenos de mantequilla de ajo y finas hierbas, los champiñones de París, y el magret de pato. Una curiosidad es el canard au sang (pato de sangre) que se sirve a La Tour d'Argent desde el siglo XVI. Recibe este nombre debido a que en lugar de cortar el cuello del pato, lo ahogan y así no pierde su sangre.
Postres
La pastelería es otro de los puntos fuertes de la comida francesa. Los pettits fours son una de las variedades con sabor a dulce preferidas por los franceses. Se trata de pequeños pastelitos de diferentes formas y sabores que se pueden tomar para acompañar el café. Los turistas que visiten la capital francesa, podrán probar el Paris-Brest, un pastel redondo relleno de praliné que ideó un pastelero del siglo XIX que al ver pasar a los ciclistas del recorrido Paris-Brest decidió crear este pastel con forma de rueda de bicicleta.
Las calles de París estan repletas de puestecitos de crêpes, donde las preparan al momento y suelen hacerlo delante del cliente si son para llevar. Éstas pueden ser dulces o saladas y el cliente puede elegir los ingredientes para complementar la masa de la crêpe. En muchos restaurantes la crêpe salada constituye un segundo plato y la crêpe dulce se destina al postre.
Quesos
La cantidad de quesos franceses a probar es muy extensa, existen más de 400 variedades. Los más conocidos son los quesos de cabra, el Brie, el Roquefort y el Camembert, de este último destaca su suave textura y su intenso sabor. Resulta difícil imaginar las comidas francesas sin que el queso esté presente en ellas. Los ciudadanos franceses acostumbran a tomar el queso después de las comidas, como postre, acompañado con un trozo de pan. Si el turista desea llevarse algun queso a su ciudad de origen, puede encontrar buenos quesos en los mercados al aire libre y sobretodo en las distintas fromageries que pueblan las calles de París.
Surtido de quesos de la zona
Más información sobre París y su Gastronomía:
Guía de Viajes de París
París también recoje gran variedad de platos de las distintas regiones francesas. Se trata de una cocina más tradicional, que antiguamente era consumida en las zonas rurales de Francia. Así pues, resultará sencillo comer un cassoulet de Toulouse, una choucroute alsacienne o una quiche lorraine en la capital. La sopa de cebolla es uno de los platos más populares de este tipo de gastronomía y resulta fácil encontrarlo en muchos restaurantes de París.
Platos típicos
Los amantes del pescado hallarán en París una gran variedad de marisco y pescado fresco. Es muy corriente comer un plato de ostras y gambas acompañadas de un Chablis o un Riesling (vinos blancos) en una de las terrazas cubiertas de la ciudad.
Las carnes en salsa son igualmente muy típicas, como la entrecôte marchand de vino con salsa de ajo chalote y mantequilla. A lo largo de las calles de la capital, se puede observar un gran número de cervecerías, las llamadas Brasseries, donde se pueden degustar platos como el tradicional bistec con patatas o l'andouillete-frittes (salchicha hecha de panceta de cerdo).
Otros manjares típicos de París son los caracoles, que suelen servirlos rellenos de mantequilla de ajo y finas hierbas, los champiñones de París, y el magret de pato. Una curiosidad es el canard au sang (pato de sangre) que se sirve a La Tour d'Argent desde el siglo XVI. Recibe este nombre debido a que en lugar de cortar el cuello del pato, lo ahogan y así no pierde su sangre.
Postres
La pastelería es otro de los puntos fuertes de la comida francesa. Los pettits fours son una de las variedades con sabor a dulce preferidas por los franceses. Se trata de pequeños pastelitos de diferentes formas y sabores que se pueden tomar para acompañar el café. Los turistas que visiten la capital francesa, podrán probar el Paris-Brest, un pastel redondo relleno de praliné que ideó un pastelero del siglo XIX que al ver pasar a los ciclistas del recorrido Paris-Brest decidió crear este pastel con forma de rueda de bicicleta.
Las calles de París estan repletas de puestecitos de crêpes, donde las preparan al momento y suelen hacerlo delante del cliente si son para llevar. Éstas pueden ser dulces o saladas y el cliente puede elegir los ingredientes para complementar la masa de la crêpe. En muchos restaurantes la crêpe salada constituye un segundo plato y la crêpe dulce se destina al postre.
Quesos
La cantidad de quesos franceses a probar es muy extensa, existen más de 400 variedades. Los más conocidos son los quesos de cabra, el Brie, el Roquefort y el Camembert, de este último destaca su suave textura y su intenso sabor. Resulta difícil imaginar las comidas francesas sin que el queso esté presente en ellas. Los ciudadanos franceses acostumbran a tomar el queso después de las comidas, como postre, acompañado con un trozo de pan. Si el turista desea llevarse algun queso a su ciudad de origen, puede encontrar buenos quesos en los mercados al aire libre y sobretodo en las distintas fromageries que pueblan las calles de París.
Surtido de quesos de la zona
Más información sobre París y su Gastronomía:
Guía de Viajes de París
Technorati Tags: Gastronomía París
Posted by at 6:12 PM in A qué sabe ...
